FANDOM



A. Introducción

La Revolución Industrial se inicia en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVIII, gracias al

perfeccionamiento de la máquina de vapor. Esto significó el paso hacia la producción de gran escala y el

desplazamiento de los trabajadores desde el campo y las aldeas hacia los grandes centros industriales en

donde sus condiciones de vida se redujeron a un nivel difícilmente creíble. Hombres, mujeres y niños trabajaban

horas interminables, con escasa remuneración y viven apiñados entre la inmundicia y las enfermedades. En

efecto, en los primeros años de la revolución industrial se cuidaba más a las máquinas que a los trabajadores,

pues sobraba la mano de obra y las máquinas eran muy difíciles de obtener.1

Taylor, investigador que se preocupó de estimar cuánto trabajo podía producir un trabajador eficiente

y calcular con ello estándares de productividad, planteó los siguientes principios básicos:

• Seleccionar los mejores hombres para el trabajo.

• Dotar de buena iluminación y aireación los lugares de trabajo.

• Instruir en los métodos más eficientes y los movimientos más económicos a los trabajadores,

para su mayor rendimiento.

• Conceder incentivos en forma de salarios más altos para los mejores.

En 1923 Charles Elton Mayo completa la investigación de Taylor sobre la importancia del factor

humano en la producción, replanteando la tesis al sostener que no es el trabajo individual el que produce los

mejores frutos, ya que el hombre por ser un “animal racional” necesita de satisfacciones en la labor que

desarrolla tanto individual como grupalmente. La industria, además de preocuparse de la producción, deberá

entender que también cumple una “función social”, por lo que tiene que ir creando y distribuyendo

satisfacciones entre su personal para incentivar su responsabilidad y preocupación de cumplir mejor y más

rápidamente con su labor. Las conclusiones de Mayo fueron:

1 La primera ley social fue el “Acta de Elevación Moral” (1802) para proteger a los niños pobres, menores de 9 años, que trabajaban

hasta la noche en las fábricas de algodón.

Liderazgo, comunicación efectiva

y resolución de conflictos

• El trabajo es una actividad grupal.

• El mundo social del adulto está organizado principalmente por el trabajo.

• La necesidad de reconocimiento, seguridad y la conciencia de pertenecer a un grupo es más

importante en la actitud y la productividad de los trabajadores que las comodidades físicas del

trabajo.

• La efectividad y las actitudes del trabajador están condicionadas por la demanda social del

interior, de la fábrica (a veces también de la demanda exterior).

• La colaboración de los grupos no se produce por accidente o casualidad, debe planearse y

desarrollarse.

El propósito de este documento de trabajo es reflexionar sobre nuestras Relaciones Humanas, en tanto

es una necesidad para nuestro trabajo y para nuestro ser.

Lo propio de la relación personal es recurrir al otro, considerándolo en su unicidad o integridad. En

otras palabras, es estar con él, tal como es en sí mismo. Esto significa conocer la realidad del hombre y

hombres, más aún, estar en contacto con el hombre para que se dé la perfecta relación.

La palabra relación significa “referirse a”, “contacto con”, “volverse a”. El concepto humano es relativo

al hombre en lo que le es más propio. Entonces, deducimos que Relaciones Humanas es referirse a los

hombres, contacto con los hombres, volverse a los hombres.

Las relaciones humanas pueden darse al “natural”, espontáneas. En ellas, el trato con nuestros semejantes

es impulsivo, casi automático. Se traduce en actos y palabras no sujetas a control, sino al estado de ánimo que

tengamos en un momento.

En el mundo tecnológico en que nos desenvolvemos las cosas deben ser administradas para obtener

los objetivos propuestos; por eso, las personas que llamamos “bien educadas” han aprendido conductas y

comportamientos que les permiten distinguir una actitud grosera o perjudicial, como negativa a la técnica de

comportamiento. Esto significa haber entendido que no puede obrarse impulsivamente, sino que deben tenerse

en cuenta todos los factores que hacen posible una buena convivencia, el entendimiento mutuo y el respeto

recíproco.

Cada relación con los demás adquiere características propias y únicas debido a la individualidad. Sin

embargo, los contenidos y campos de acción son comunes facilitando el encuentro y el diálogo.

Las Relaciones Humanas son un ARTE. Aprenderlo implica dominar la teoría y la práctica. No basta

saber (conocer, investigar o estudiar).

Las Relaciones Humanas de hoy buscan encontrar los elementos que favorezcan la producción mediante

el buen entendimiento de los distintos estamentos que interactúan. Por lo tanto, la producción está en los

ámbitos de Liderazgo, la Comunicación y la Resolución de Conflictos.

Liderazgo, comunicación efectiva y resolución de conflictos

B. Liderazgo

Entendemos por liderazgo el correcto ejercicio del mando, que se traduce en satisfacción del grupo de

trabajo y de la empresa por haber cumplido con los objetivos encomendados. El líder es el motor de la

actividad que se ejerce desde el vértice del mando, inspirando y estimulando al grupo para cumplir con el

trabajo encomendado.

En principio, el jefe tiene derecho a mandar, pero no dispone de un derecho absoluto (la obediencia

tiene que ver con la costumbre, trato, normas de una sociedad, y en específico, de una empresa). Para mandar

y obtener eficacia en el trabajo en grupo, es importante reconocer que el jefe debe producir consenso mediante

un marco de confianza basado en la unificación de intereses, opiniones y sentimientos de afecto entre

autoridades y los subalternos.

El líder es un concepto superior que trasciende por sobre el interés común del cumplimiento de

objetivos.

1. Características de un jefe

El jefe debe poseer una actitud mental positiva, aceptando obligaciones y responsabilidades como

parte de su trabajo. Debe dejar de lado muchos intereses personales. Debe saber determinar lo que se debe

hacer, tener deseos de conducir al grupo y estar dispuesto a los sacrificios que el cargo exige. Deberá ser

activo, creativo y desarrollar aptitudes para la función que realiza. Tendrá que solucionar situaciones difíciles

y aceptar las críticas.

Liderazgo y Jefatura no es lo mismo. Esta última equivale al cargo que tiene el jefe, el cual hace

cumplir las funciones encargadas de acuerdo a normas establecidas. El líder, en cambio, es el que tiene

capacidad de mando y la aceptación del grupo.

2. Clasificación de los jefes

a) Autocráticos: Pueden dividirse en tres tipos: estrictos, benevolentes e incompetentes.

Autocrático estricto: es inflexible pero justo, no delega autoridad y vigila personalmente las situaciones

favorables y desfavorables que puedan afectar al grupo. Puede ser generoso pero realzando la diferencia

entre el jefe y el subalterno. Organiza personalmente el trabajo y reparte las tareas, fiscaliza el personal

elogiando y reprendiendo pero defiende a sus subordinados frente a otras autoridades.

Autocrático benevolente: es esencialmente tímido, está asustado y agobiado por la responsabilidad

moral hacia el equipo de trabajo. Es eminentemente inconformista, siempre encuentra “peros” al trabajo

que realiza el personal. Responde a lo que los subalternos le piden pero da lo que él estima que es

bueno y necesario.

Autocrático incompetente: es el jefe que no tiene escrúpulos mientras extorsiona o fanfarronea para

obtener lo que desea. Es capaz de cualquier medida que lo favorezca. Cree en la omnipotencia de su

autoridad y exige cumplimiento de órdenes en tiempos imposibles de cumplir. Acosa a sus subalternos

con reclamaciones insistentes y quejumbrosas.

b) Democráticos: Son aquellos que ordenan después de consultar al grupo, toman las decisiones después

de bosquejar con su grupo los planes a largo plazo, elogia, reprende y participa con su grupo como un

miembro más sin descuidar la conducción propia de la jefatura. Los jefes democráticos se dividen en

auténticos y pseudodemocráticos.

Democráticos auténticos: cumplen con todas las características anteriores: informan y capacitan a su

gente, distribuyen el trabajo de acuerdo a habilidades y preferencias de los miembros del equipo,

delegan el control en diferentes instancias entre los miembros, garantizan imparcialidad y justicia,

desarrollan la solidaridad con canales de comunicación fáciles y expeditos.

Pseudodemocráticos: aunque creen que es bueno cumplir con las características de un democrático,

son inseguros, temerosos, desconfiados de la capacidad del grupo al que no se atreve a enseñar a

manejar las responsabilidades que el sistema requiere y, por lo tanto, no se atreve a traspasar decisiones

riesgosas al grupo, es decir, hacen participar al grupo en las decisiones que no le proporcionan

dificultades y se guardan para sí las que estima difíciles.

c) Jefe Laissez-Faire: Es un jefe que no resuelve, no toma iniciativa ni orienta al grupo tras los objetivos

de su unidad. Es una mera figura decorativa que llegó al cargo por situaciones fortuitas como antigüedad,

familiaridad con una autoridad o simplemente se ha sacado de otro cargo y llega a un lugar que no le

interesa y no conoce.

3. Toma de decisiones

La toma de decisiones es una característica fundamental de la administración y le corresponde al jefe,

en el ejercicio de su función, realizarla permanentemente. Al jefe le corresponde tomar la decisión, predecir

los probables resultados, comparar el problema costo-tiempo-esfuerzos que se ponen en juego, los elementos

comprometidos y los riesgos que involucra. Un jefe está obligado a aprender a tomar decisiones por sí

mismo.

4. El equipo de trabajo

El ejercicio del mando está basado en una estrecha relación del jefe con un equipo de trabajo, pero la

prosperidad de una organización dependerá de los que conducen. Por muy capacitado que sea el personal (o

a la inversa, por muy malo que sea). Los grandes generales de la historia, Alejandro, César, Napoleón,

Rommel o Eisenhower, se caracterizaron porque estimulaban a su gente con sus dotes personales.

Un buen jefe aspira a ser líder, para ello debe tomar las siguientes consideraciones:

Todo hombre siente la necesidad de ser reconocido. El jefe debe agradecer, facilitar o reconocer

todas las acciones provechosas que el funcionario realice.

Es fácil que se despierten odios y venganzas cuando se sientan ofendidos.

Todo hombre aspira a ser feliz y tener alegrías. El jefe puede ayudar o perjudicar este anhelo.

El jefe representa una prolongación de la imagen paterna, especialmente fuerte en los más jóvenes.

El alma humana es muy vulnerable. Una palabra puede crear desavenencias o reconciliación, por

eso es oportuno saber usar el elogio.

En el corazón del hombre laten sentimientos de envidia que reviven con la prosperidad ajena.

Liderazgo, comunicación efectiva y resolución de conflictos

El trabajador busca la igualdad. Es su refugio frente a desigualdades de capacidad, enfermedades u

oportunidades en la vida.

Necesidad de seguridad. La seguridad es uno de los elementos más motivadores del hombre.

El subalterno es un atento observador del jefe. La desconfianza, además agudiza la vista.

El trabajo es parte de la personalidad de un individuo. No hay trabajos inferiores mirado desde el

punto de vista del trabajador. Si se desprecia un tipo de trabajo, el individuo que lo hace se siente

ofendido.

Siempre hay sospecha de todo gesto de buena voluntad. Si el jefe no lo hace permanentemente, el

trabajador ya sabe que éste pretende algo.

El trabajador aprecia la equidad, el espíritu de justicia y la moral de su jefe.

El trabajador está siempre en desventaja frente a un superior. Por eso actúa a la defensiva.

En todo individuo se dan sentimientos encontrados. Hay sentimientos buenos y malos frente al jefe

y frente al trabajo.

C. Comunicación para la acción

1. El observador

La mayor parte del tiempo olvidamos que estamos observando, dando por hecho lo que observamos y

pensando que los demás observan lo mismo. No sabemos cómo son las cosas, sólo sabemos cómo las

observamos, por lo que primero debemos aprender es a observar cómo observamos.

Observamos a través de tres dominios:

a) Dominio del cuerpo (biología).

b) Dominio del lenguaje (capacidad de hacer distinciones).

c) Dominio de las emociones (observamos mundos distintos bajo diferentes emociones).

Distinguir lo entenderemos como “hacer o ver algo distinto en los demás”.

2. Acción

Transparencia: Son acciones recurrentes; nuestro accionar no es reflexivo, son cosas automáticas

como conducir, afeitarse, etc.

Quiebre: Se produce un “accidente” que rompe la transparencia, por ejemplo en el acto de afeitarse

nos encontramos sin alguno de los elementos que habitualmente ocupamos. También pueden generarse quiebres

a propósito (como por ejemplo el aprendizaje, donde interrumpo mis acciones habituales para aprender). Los

quiebres los reconocemos rápidamente, dado que cuando se producen normalmente generamos una gran

exclamación.

Los quiebres, que pueden ser positivos o negativos, son espacios extraordinarios para inventar, son

momentos que miramos las mismas cosas con otros ojos, todo quiebre nos obliga a reflexionar acerca de los

compromisos previos.

Cuando se produce un quiebre, existe la posibilidad de generar una red de ayuda de manera tal de

volver a nuestra transparencia. Aunque tengamos dificultades para pedir ayuda en los momentos de quiebres,

recordemos que ser efectivo en la vida no es vivir sin quiebres, sino que ser efectivo significa aprender a

resolver los quiebres. El no pedir ayuda a veces nos hace perpetuar el quiebre y lo que es peor este puede ir

agrandándose en el tiempo. En el ámbito de las organizaciones un buen líder es quién sabe pedir ayuda y

formar un gran equipo de trabajo.

Ejercicio

1. Identifique un quiebre en su vida.

2. ¿Con qué exclamación lo detectaron?

3. ¿Qué red de ayuda generó?

4. ¿Qué compromisos generó para volver a la transparencia?

3. Actos del habla

Podemos identificar algunos actos lingüísticos que nos permitirán ser más efectivos en generar redes

de ayuda para resolver quiebres y desarrollar relaciones más eficaces:

a) Petición: “Yo te pido que hagas X en tiempo Y”

Elementos de un pedido:

1. Orador (el que pide).

2. Oyente.

3. Acción futura.

4. Condiciones de satisfacción.

5. Plazo (tiempo).

6. Generación de un trasfondo común.

7. Sinceridad.

8. Todo pedido predispone habilidad para contestar el pedido.

9. En todo acto de pedido el orador hace el juicio de que algo falta.

Liderazgo, comunicación efectiva y resolución de conflictos

Ejercicio

1. Pedir sal como la hacen normalmente.

2. Pedir sal de acuerdo a la estructura señalada.

3. Analizar grupalmente.

b) Promesa: “Yo te prometo que haré X en un tiempo Y”

La promesa tiene los mismos componentes de la petición. Cuando una promesa no es cumplida tiene

un fuerte efecto en la confianza, por lo cual cada vez que prometemos nos exponemos, luego también debemos

hacernos cargo del incumplimiento. La libertad del ser humano tiene la capacidad de rehusar ante una petición.

El saber decir NO pasa por la dignidad de los individuos. El NO y el SÍ son compromisos importantes en la vida.

Ejercicio

Nombre verbos que pueden reemplazar al verbo “prometer” y constituyen promesas. Nombre formas

verbales que no constituyen promesas pero son comunes en nuestro hablar, ejemplo, “Voy a tratar.

c) Afirmaciones y declaraciones

“Yo afirmo que X es tal”

Quien afirma establece la verdad o lo falso. El que afirma en su hablar siempre está demostrando

evidencias.

“Yo declaro que X es tal”

Quien declara no está buscando la diferencia entre verdadero y falso. Al hacer una declaración se

genera un espacio abierto de posibilidades. Para que una declaración tenga éxito debe ser hecha por quien

tenga autoridad para hacerla. Cuando se declara, no se describe el mundo, sino que se constituye un mundo

de posibilidades dado que no tienen condiciones de satisfacción.

Un tipo de declaración son los juicios donde juzgamos no afirmamos, por ejemplo, “Juan es tímido”,

en el acto declarativo del juicio nos hacemos cargo del futuro. No sólo juzgamos a los otros sino que también

nos juzgamos nosotros mismos. Los juicios que tenemos de nosotros mismos los vivimos como afirmaciones

y una de las áreas que generan sufrimiento es confundir entre juicio y afirmación

Ejercicio:

Escriba tres juicios de sí mismo en las siguientes áreas: trabajo, familia, finanzas y aprendizaje. Luego

comente con su grupo acerca de las predicciones respecto de sus acciones del futuro cuando se juzga así.

4. Emociones

“Todo pensar recurre en un mundo emotivo”, Humberto Maturana.

Los mundos emotivos se aprenden en la vida a través de las culturas, por lo que podemos observar

cómo los países, las empresas, etc., privilegian estados emotivos distintos con el propósito de lograr sus

objetivos. Un líder también debe generar espacios emotivos para dirigir. Cada vez que ocurre un evento que

pierde la transparencia (quiebre) se genera una emoción.

Cuando existe una forma permanente para entrar en acción le llamaremos estados anímicos, los cuales

son predisposiciones más o menos regulares. Es recomendable observar dónde aprendimos estos estados

anímicos. Las emociones se pueden asociar a discursos lingüísticos.

5. Escuchar

Escuchar es tanto o más importante que el hablar. Escuchar es oír no sólo palabras. Por ejemplo, las

metáforas son maneras de hablar de algo sin que ese algo se mencione. Nadie puede referirse ante un texto

leído acerca de lo que se lee, sino que se refiere en relación a lo que cada uno escuchó del texto. El texto no

dice, cada historia es la que dice.

El escuchar acaece (ocurre), es un suceder, esto se funda en cada historia personal.

6. Postulados básicos

• Los seres humanos somos seres lingüísticos, vivimos y nos constituimos en el lenguaje. El

lenguaje nos hace ser fundamentalmente, el yo que soy se constituye a través del lenguaje.

• El lenguaje genera mundos distintos. El lenguaje es activo cuando hablo, actúo y redefino lo

posible. Cuando no digo algo también tiene consecuencia.

SER HUMANO LENGUAJE

PODER ACCIÓN

• Los seres humanos participamos, a través del lenguaje, del acto de la creación de nosotros

mismos. No somos diferentes a lo que nos acontece, nuestra voluntad define nuestras vidas.

7. Principios centrales

El ser, la verdad y el observador. No sabemos cómo las cosas son, sólo sabemos como las conocemos

o las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos. Toda reivindicación de la verdad es abuso de poder.

Relación entre la acción y el ser (devenir). No solamente actuamos de acuerdo como somos y lo

hacemos, también somos de acuerdo a como actuamos. La acción genera ser.

La relación individuo y mundo social histórico constituyen el individuo que somos.

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar